El estrés oxidativo es un desequilibrio entre la generación de especies reactivas de oxígeno y la capacidad del cuerpo para neutralizarlas con antioxidantes, lo que resulta en daño a las células. Este fenómeno desempeña un papel importante en las enfermedades cardiovasculares relacionadas con la falta de oxígeno, toxicidad cardíaca y reperfusión después de la isquemia. Se describe su implicación en enfermedades cardíacas como el infarto de miocardio y se sugieren posibles terapias farmacológicas, como los ácidos grasos omega-3 y los betabloqueantes, que pueden abordar este problema.